| El Proyecto ECOARTE es una obra larga, hecha con paciencia y cuidado, de la persona que lo tiene a su cargo, la Dra. María Novo, consultora de UNESCO, Titular de la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental, y por largo tiempo colaboradora de nuestra organización.
En UNESCO nos hemos interesado especialmente por este Proyecto porque presenta algunos rasgos anticipatorios de la que pensamos será una línea maestra en el siglo XXI que comienza: la eliminación de fronteras reales o imaginarias; el mestizaje de personas, culturas y formas de conocimiento; el encuentro entre distintos lenguajes y saberes; la aceptación de la unidad en la diversidad...
Creo que merece la pena que un Proyecto como ECOARTE se haga presente en nuestra organización. Por su potencial innovador, por cuanto tiene de propuesta anticipatoria, me siento feliz de haber podido incorporarlo a nuestra tarea.
Gustavo López Ospina. UNESCO.
-----------
En su trayectoria humana, María Novo ha hecho el recorrido de tantos científicos que acudieron al arte convencidos de la insuficiencia del conocimiento analítico. Pero, simultáneamente, ha seguido el camino de los artistas que accedieron al mundo científico para sobrepasar la conciencia cotidiana. He aquí la clave de la intención poético-científica integradora que ella manifiesta
Orden y desorden, azar e incertidumbre, tiempo e historia, son temas estimulantes con los que forcejea la ciencia. María Novo crea un mundo en su arte para ellos, con títulos bien explícitos de su posición: “Fluctuamos entre el orden y el desorden”, “La flecha del tiempo”... Advertimos así como donde la ciencia experimenta sobre lo impredecible de los sistemas caóticos, nuestra artista se adhiere a las propuestas y preguntas de Prigogine, de Murray Gell-Mann, Laszlo, Morín y tantos otros pensadores contemporáneos.
Un cuadro muy bello de María se rotula “Vivir autoorganizándose: estructura disipativa.” Y es que Prigogine, al que reconoce entre sus maestros, defiende que las estructuras disipativas tienen la propiedad de ser autoorganizativas. Ella concluye: “Encarnamos el alma de ese orden profundo / que contiene en sí mismo la fuerza del desorden”. Nos llama, dice. Ilumina los sueños. “Lo que nunca resulta es querer ignorarlo.” No creo, en verdad, que una teoría científica pueda ser expresada más poéticamente.
Luz Pozo Garza. Poeta. Académica de la Real Academia Gallega.
---------
María Novo define y practica el Ecoarte como un arte mestizo, surgido de la confluencia de dos saberes, el científico y el artístico, para la interpretación del medio ambiente. De esta manera intenta establecer una forma de pensar y actuar en la que la obra de arte se sitúa en la interfase entre lo que la ciencia nos dice y lo que la imaginación nos advierte. Con este intento de conectar ciencia y arte se busca crear un foro conceptual de discusión, un ágora de conciliación en donde la racionalidad de los científicos y la emoción de los artistas aplicadas al conocimiento/sentimiento de la naturaleza, lejos de estar reñidas, se convierten en dos aproximaciones, no sólo complementarias, sino necesarias.
Bajo este enfoque integrador, tenemos que hablar en primer lugar de un concepto unificador de las dos tendencias, la información, ya que en último término nos estamos refiriendo a formas diferentes de percibir y descifrar la información sintética que el ser humano recibe de su entorno natural. Si nos centramos en el análisis de la lectura científica y la valoración plástica de la información contribuimos a potenciar este camino integrador del Ecoarte en donde las emociones no solo se viven sino que se discuten. Este acolamiento entre ciencia y arte ya fue reivindicado por uno de los precursores del pensamiento ecológico, Alexander von Humboldt, que en el segundo volumen de su obra Cosmos (1845), escribió:
...la ciencia, desprovista de falsas apariencias y fundada en observaciones rigurosas, nos ha enseñado acerca de los fenómenos del universo. Pero este espectáculo de la naturaleza no sería completo si no considerásemos como se refleja en el pensamiento y en la imaginación dispuesta a las emociones poéticas.
Carlos Montes. Catedrático de Ecología
Universidad Autónoma de Madrid.
-------
Decía Octavio Paz que el tema central de este cambio de siglo es saber cómo vamos a asegurar la supervivencia humana. Y, después de rechazar algunas formas obsoletas,
apostaba por el florecimiento de un modo de operar basado en la imaginación y en la facultad de descubrir semejanzas ocultas en objetos diferentes.
La obra de María Novo discurre con acierto en esta dirección. Genera imágenes sugerentes y muestra la convivencia armónica de lenguajes distintos en un ejercicio insinuante e inspirador. En este proyecto, María manifiesta esa complejidad a la que Zubiri llamó inteligencia sintiente, una forma de pensamiento hecha de emociones que vinculan lo metafísico con lo cotidiano.
El proyecto Ecoarte se adelanta al punto del infinito donde las disciplinas ciencia y arte, que antes discurrieron en paralelo, se unen en la búsqueda del humanismo más profundo. El resultado ya no se debate ante la elección de los contrarios, transita por el camino de la unidad donde, como en el Tao, lo alto tiene su fundamento en lo bajo, distinguiendo en cada parte (microcosmos) el todo al que pertenece (cosmos) con idéntica proporción.
Marta Pastor. Arquitecta.
-------------
Las pinturas de Maria (...) buscan los signos de la indagación de lo que permanece en el cambio y que la intuición cifra, aquello que para Klee representaba la naturaleza misma de la pintura: hacer ver lo invisible.
Hacer ver lo invisible lo acoge Maria pacientemente, como un proyecto interminable, acercándose a los elixires de la ciencia cuántica y, en cierto modo, a los del Tao, pues sabe que ambos remueven, como en un renovado encuentro, no sólo las eternas preguntas, sino la ambigüedad misma del conocimiento como poética.
La pintura es aquí, en su Ecoarte, un modo de poner en juego la riqueza del asombro, que se encuentra siempre cuando nos asomamos a cualquier sistema que abiertamente pueda danzar sobre sí mismo y habitar ese lugar común y plural.
Javier Díez. Doctor en Bellas Artes. Profesor
De la Universidad Complutense de Madrid.
------------
El equilibrio conseguido a lo largo de los siglos entre ciencia y arte, es posible que parcialmente olvidado ahora, por la fluidez natural en que han venido desarrollándose los compromisos de cada una de las formas de conocimiento, reúne de nuevo a científicos y artistas convocados por Ecoarte con la finalidad de replantear los conceptos, en principio convergentes, pero en la realidad actual divergentes.
La discreta relación ciencia-arte, fragmentada por los altos niveles de especialización que exigen separadamente cada una de estas formas de conocimiento, está siendo estimulada desde Ecoarte para que científicos y artistas trabajen colectivamente y compartan lo mucho que pueden decir acerca de los problemas ambientales y los modelos de desarrollo de nuestro tiempo.
Sin duda, su principal novedad está en plantear conexiones transdisciplinarias de científicos y artistas y aplicarlas a la problemática de la naturaleza, del medio ambiente y el desarrollo.
Jesús Villa Rojo. Músico. Compositor.
Premio Nacional de Música.
-----------
En sus contenidos, Ecoarte reúne una significativa tríada de conceptos y retos que el ser humano tiene que afrontar en el devenir del siglo XXI: Medio Ambiente, Ciencia y Arte.
Ciencia y Arte tienen el reto de expresar la crisis ambiental que vive la humanidad; de indagar en profundidad y plantear nuevas visiones y propuestas. El Arte se constituye así en un espacio de libertad que contribuye al conocimiento de nuestro entorno natural y permite imaginar mundos posibles.
Con sus lienzos, sus poemas y su discurso, con exquisita sensibilidad, María Novo nos muestra que la crisis ambiental que padece el planeta significa todo un reto para la reconciliación, para el trabajo compartido, para el abrazo entre científicos y artistas.
Carlos Mateo. Caja de Ahorros del Mediterráneo. |