Las Artes pueden contribuir, asimismo, de forma decisiva, an este proceso de mejora de la calidad de vida global, promoviendo el desarrollo de una visión crítica del mundo, impulsando la creatividad, las relaciones personales y sociales, la tolerancia y la solidaridad. Es preciso devolver a las Artes el derecho y el compromiso de ser una fuerza transformadora.
La Ciencia y el Arte deben dialogar entre sí para producir espacios interdisciplinarios de creación de opinión y de decisión, de modo que se extienda un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible, que mejore la calidad de vida de los grupos más desfavorecidos, reconduzca el mal uso de los recursos naturales y corrija la exclusión social. Para ello, se hace necesario avanzar en la realización de proyectos concretos que movilicen la cociencia ciudadana y muestren los aspectos positivos de un cambio de rumbo en la concepción global del progreso.
Es preciso trabajar en las orillas de la vida, en los lugares donde seproduce el encuentro entre distintas culturas, saberes complementarios, personas de una y orta condición, con el fin de favorecer un planeta mestizo en el que tengan cabida, de manera armónica, las diferentes concepciones y expresiones del mundo.
Un espacio público |
La calidad de vida depende, en buena mediad, del territorio y de las estrategias y técnicas de asentamiento, desplazamiento y comunicación asociadas. El espacio se está disolviendo físicamente. El tiempo técnico es un tiempo sumamente acelerado. Como artistas de la temporalidad, los músicos, los poetas, los pintores, pueden educarnos en el uso de otro tiempo y plantear ritmos alternativos que restauren las coordenadas espaciales.
La belleza y la estética pueden contribuir a la regeneración del espacio público. Sería, por ello, deseable que, en el diseño urbano y en el tratamiento de los espacios naturales, se incorporasen creaciones artísticas de calidad, así como también que muchas obras de arte saliesen de los museos y, en un proceso de pérdida del pedestal, fuesen incorporadas, aunque sea temporalmente, a los espacios públicos.
En el plano educativo, junto con los contenidos científicos es preciso revalorizar la capacidad del Arte para potenciar una mirada y una escucha más sensibles y conscientes, y para restaurar un concepto más pleno de la experiencia, lo que permite al ser humano adueñarse de su propio tiempo y del protagonismo de su vida.
Parece que una metodología oportuna podría ser aquella que, desde la Ciencia y el Arte, propusiese a las gentes, para la interpretación de los problemas, un amplio sistema de modelos y metáforas, que pudiesen actuar como puentes entre lo imaginario y lo real, contribuyendo así a la construcción social del saber.
La educación debe potenciar las múltiples posibilidades de percibir la verda y la belleza, que están sujetas a cambios y, en su negiciación personal y colectiva, rompen la polaridad sujeto-objeto.
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